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Bounous Hnos: Una empresa metalúrgica familiar y santafesina con 100 años de historia

Un siglo levantando la bandera de la industria nacional, creciendo e innovando en materia de energía. Cuatro generaciones de emprendedores a los que le caben adjetivos cómo: pioneros, innovadores y pasionales.   

El mérito de cumplir 100 años ya es asociado como sinónimo de logro, éxito, y prestigio, y también, por qué no, un llamado a la curiosidad: ¿cómo comenzó? ¿cómo se mantuvo vigente? ¿cómo es su presente?

Este relato intentará contestar esas preguntas y otras más, ya que a Bounous Hnos, no solo le corresponde el galardón de cumplir su centenario, también se le puede reconocer un camino familiar de 4 generaciones de apellido Bounous, pioneros en su rubro, con una trayectoria marcada por la innovación, con los pies en el presente y los ojos en el futuro.

Un siglo atrás

Toda historia comienza con un principio, la de Bounous nace en 1922, durante, para tomar dimensión del contexto, la primera presidencia democrática que tuvo nuestro país. Argentina, para ese entonces, tenía la actividad agraria y a la inmigración en el escenario principal. Entre 1850 y 1950, se estima que llegaron a nuestro país, 4.500.000 de inmigrantes. Para 1922 se estima que el 30% de habitantes eran extranjeros provenientes de Europa.

Dos, de esos tantos inmigrantes italianos que llegaron a nuestros son personajes principales en esta historia: Alberto y Humberto Bounous. Jóvenes y llenos de esperanza se aventuraron al mundo laboral en un nuevo país, en el rubro de la construcción e inaugurando luego: “Talleres Bounous” en Colonia Belgrano, Santa Fe.  

En los primeros pasos de aquel taller, se reparaba la maquinaria agrícola importada , poco después movilizados por la necesidad y la demanda, se consolidan como fabricantes de los repuestos extranjeros. Así le abrieron las puertas a una pasión: la industria nacional. Sin saber que este sería el sello que permanecería 100 años, traspasando de generación en generación el espíritu emprendedor, y el amor por lo nacional.

En la década del ’50, en sintonía con las políticas que impulsaban la industria, el empleo, el transporte, y la comunicación, se produce en Bounous el salto más importante desde su surgimiento, que le dio reconocimiento en el rubro y confianza para seguir creciendo: la fabricación de los primeros motores a explosión refrigerados por aire del país. Estos equipos que funcionaban a nafta y kerosene, se los denominó “Agricol”. Dichos motores, tenían la difícil misión de competir con el importado e “imponer” el régimen del 1.500 rpm, que si bien se decía, “esos motores giran muy rápido respecto a los importados ingleses, franceses…no van a aguantar”, tuvieron un alta aceptación y durabilidad en el mercado.

Alianzas para el crecimiento

Tal fue la aceptación del “Agricol”, que, con este producto refrigerado por aire, se consiguió contar con los primeros aliados comerciales: Agar Cross y Cía. Ltda. Para distribuir el producto en el país. También se comercializaba un modelo exclusivo, refrigerado por aire, con la marca reconocida “Triunfo”.

Dada las condiciones de su expansión, en el ’59 se traslada la planta industrial a la ciudad de Gálvez, y en el ’60 se constituye Bounous Hnos SAIM conservando su estructura de sociedad familiar.

Durante 1962 y 1965, se consigue otra alianza comercial, con la compañía inglesa R.A Lister y Cía. Ltda.  para continuar con la distribución de sus productos.

Las alianzas y el éxito de la distribución de sus productos en el país, le dieron a Bounous el estímulo necesario para seguir por el camino de la fabricación, y consiguen otro mérito en la innovación industrial, fueron los primeros en fabricar motores diésel semi-rapidos refrigerados por aire.

En el ‘80 invitados por la prestigiosa empresa de motores diesel de Alemana: Hatz, representantes de Bounous viajan a Münich, para comenzar una relación comercial que perdura hasta hoy. La compañía germana encontró en Bounous un perfil óptimo para su expansión en Latinoamérica.

Del crecimiento a la profesionalización

A mitad de los ’80 con más de 60 años de experiencia sobre los hombros, analizando su éxito y expansión, se plantea, ya con la tercera generación al mando: Ingeniero Mario Bounous, la profesionalización de los procesos organizativos y operativos de la empresa. Bajo las premisas de mejora y competitividad industrial se fabricaban motores diésel de uno y dos cilindros refrigerados por aire, grupos electrógenos fijos y transportables, tableros y automatismos electromecánicos, talleres rodantes para servicio, entre otros.

En los ’90, en línea con el aumento de la demanda de energía por parte de las crecientes economías de la región se produce la incorporación de moderna tecnología de producción a control numérico, para los diferentes procesos de mecanizado.

Además, esta década trajo consigo un planeamiento estratégico que tuvo como objetivo un sistema de gestión de calidad total. Tal es así que hasta el día de hoy la empresa cuenta con certificación IRAM- ISO 9001, lo que denota su compromiso por mejorar su productividad, desarrollo y calidad tanto en sus productos como en sus servicios.

En el 2001 la empresa Bounous tuvo una escisión, de dónde surgieron dos empresas: una dedicada a la maquinaria de la construcción y Bounous Hnos, continuando con la producción y venta de equipos de energía eléctrica.

Fin de un ciclo

El año 2020 marcó para la empresa el “Fin de un Ciclo”, ya que se cesó con la producción de motores propios de la marca. La decisión, si bien tiñe de nostalgia esta historia, también le suma otro reconocimiento más, ya que Bounous Hnos. se convirtió en el último fabricante nacional seriado de motores diesel industriales de uno y dos cilindros y, por lo tanto, en la empresa que más perduró en el tiempo con esta actividad.

Cabe aclarar que la empresa, continua con la provisión de repuestos para toda su línea de motores Bounous, y el servicio técnico.

El presente es la viviente suma total del pasado

Estos últimos 10 años, que se convierten en el último tramo para llegar al siglo de vida, reafirman que el motor de la empresa es la innovación.

En el año 2011, empieza la 4ta generación a formar parte de la empresa, los tres hijos de Mario Bounous (3ra generación) en la actualidad se encuentran desempeñando funciones claves en la compañía: Juan Ignacio es contador y gerente de administración y finanzas, Estefanía es abogada y es representante legal de la firma, y Federico futuro ingeniero mecánico, gerente de producción.

En el año 2012, nace Diseños y Procesos Bounous, como una integración vertical de los procesos de la chapa metálica que requerían los productos finales de Bounous Hnos. Con tecnología de primer nivel mundial en: corte láser que cuenta con un almacén de chapa automatizado, panelado (plegado automático), plegado CNC, soldadura mig y tig, entre otros procesos. Su crecimiento y óptimo funcionamiento, la llevó a consolidarse como una empresa independiente.

En el año 2016, Bounous consciente de su capacidad productiva, técnica y humana impulsa el nacimiento de un nuevo desafío y surge así: el Departamento de Proyectos Especiales.  Ésta sección atiende las diversas necesidades y requerimientos en los más variados rubros y con la vista puesta en las energías renovables.

Bounous cuenta hoy con una amplia línea de productos: motores diésel y gas, grupos electrógenos, trailers, cabinas, cabinas insonorizadas, tableros de transferencia automática, motobombas, talleres rodantes, torres de iluminación, motosoldadoras, motocompresores de aire y equipos afines.

Brinda, además, servicios de: asesoramiento técnico, instalación, Servicio Técnico Post-Venta. Tiene también, un departamento de repuestos, que cuenta con originales y alternativos de diferentes marcas, complementando la venta al público, y telefónica, con una tienda online.

Todo éxito tiene lugar fuera de la zona de confort

Tras la lectura de este relato, podría pensarse que nada queda de aquel “Talleres Bounous” y de sus tanos fundadores, pero en la realidad se percibe lo contrario. En sus sucesores y el equipo que los acompañan permanecen aún intactos el espíritu emprendedor, el foco en el hacer, el ingenio, y las ganas de resolver que lo llevan hoy a cumplir 100 brindando “soluciones con energía”.

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